Dos Años
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Hoy hará dos años que abrimos. Y desde entonces 230 entradas, que a dos años salen a entrada cada tres días. No os podréis quejar. Ya llevamos compartiendo unas cuantas cosas, eh? Vacaciones inacabables, trimestres de luto, canciones del verano. Como en todas las relaciones; poco días buenos, pocos días malos y muchos días normales.
Esta primera semana de verano ha servido para identificar las caras de las que me voy a hartar. El típico grupo de siete u ocho pringados que no son capaces de despegarse de Barcelona ni por un par de semanas. Y es que Barcelona crea dependencia; pasear por el centro a codazos con los turistas, notar como el asfalto se va derritiendo bajo tus pies, no encotrar mesa en las terrazas, cerveza caliente, bichos africanos que pican por las noches y obras en todas las calles con opción a colapsarse. ¿Quién quiere irse a Londres a trabajar? ¿Quién va a irse de vacaciones renunciando a dos semanas de respirar aire suduroso? Nada, nada; aquí nos quedamos. Y yo la semana que viene empiezo academia. Dos horas cada tarde, de lunes a jueves. Igual eso le maquilla la cara a estas interminables tardes olor a barbacoa.
He decidido que no voy a salir de casa hasta que empiece a bajar el Sol. Voy a explotar todos los rincones de entretenimiento de mi piso. Ya que voy a pasar un año sin verlo, es mejor un K.O. por mutuo aburrimiento que no una retirada en el punto álgido de nuestra relación. ¿No creéis? Lo voy a echar de menos, en serio. Este ordenador me conoce más que lo que mi familia cree que me conoce.
Ayer estuvimos en un bar de Plaza del Sol desde las 11.30 de la mañana hasta las 21.30 de la noche. Desayuno, almuerzo, merienda y cervezas por menos de 25€. Y además tuvimos immejorable compañía. No se puede pedir más.
Nos vamos viendo. Que dsifrutéis del verano.
Esta primera semana de verano ha servido para identificar las caras de las que me voy a hartar. El típico grupo de siete u ocho pringados que no son capaces de despegarse de Barcelona ni por un par de semanas. Y es que Barcelona crea dependencia; pasear por el centro a codazos con los turistas, notar como el asfalto se va derritiendo bajo tus pies, no encotrar mesa en las terrazas, cerveza caliente, bichos africanos que pican por las noches y obras en todas las calles con opción a colapsarse. ¿Quién quiere irse a Londres a trabajar? ¿Quién va a irse de vacaciones renunciando a dos semanas de respirar aire suduroso? Nada, nada; aquí nos quedamos. Y yo la semana que viene empiezo academia. Dos horas cada tarde, de lunes a jueves. Igual eso le maquilla la cara a estas interminables tardes olor a barbacoa.
He decidido que no voy a salir de casa hasta que empiece a bajar el Sol. Voy a explotar todos los rincones de entretenimiento de mi piso. Ya que voy a pasar un año sin verlo, es mejor un K.O. por mutuo aburrimiento que no una retirada en el punto álgido de nuestra relación. ¿No creéis? Lo voy a echar de menos, en serio. Este ordenador me conoce más que lo que mi familia cree que me conoce.
Ayer estuvimos en un bar de Plaza del Sol desde las 11.30 de la mañana hasta las 21.30 de la noche. Desayuno, almuerzo, merienda y cervezas por menos de 25€. Y además tuvimos immejorable compañía. No se puede pedir más.
Nos vamos viendo. Que dsifrutéis del verano.


1 Comments:
At 11:54 PM,
Pautu said…
Que tal el cine?
Avui hem fet una birra a la taula de la marató.
Per canviar d'ambient i tal.
- cerveza en terraza: 2.50€ (oju com puja d'un dia per l'altre)
- cerveza en conservas benítez (el de la cantonada): 0.60€
els pakis ja no son el que eren
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